Cada pueblo posee su literatura, por lo que podemos atribuirle la posibilidad de aprender y, por otra parte, escapar de la realidad, lo cual fomenta la imaginación y el confort anímico. La literatura ayuda a formar opinión, a conectarnos con el mundo, por lo cual necesita sustentarse en un idioma. Los textos hispanoamericanos y españoles se sostienen del castellano. Conocer su conformación (semántica, morfológica, gramatical y ortográfica) colabora con la comprensión de las obras literarias, y lograr dicha comprensión, aporta a nuestras vidas los conocimientos suficientes para afrontar la realidad. Los textos literarios son manifestaciones directas de inquietudes humanas, escritas por un autor y expresadas por el narrador.
Una obra literaria ofrece ejemplos de las costumbres y culturas de un momento histórico, por lo que, más allá de la acción y los personajes, nos remite a esa historia. Nos ofrece paradigmas que pueden constituirse como respuestas a dudas actuales. Nos anticipa, en muchos de los casos, como sucedió con Verne, sucesos que parecen increíbles. Toda la vivencia tecnológica que hoy afrontamos, ya fue escrita por los grandes autores de ciencia ficción. Los relatos fantásticos no son más que temores manifiestos ante la vida o la muerte, mientras que un texto realista captura, en su verosimilitud, la cruda realidad.
Encontrarnos como escritor, muchas veces, no es sencillo. En algunos casos, la vocación se halla oculta y necesitamos de la ayuda de algún guía o grupo de trabajo para descubrirla. Aquí está Escuela de literatura Los Molinos de Viento. Todos los profesionales te acompañaremos en esa busca. No temas en contactarte y preguntar tus dudas. Estamos para ello. |